Nos quedamos los cuatro solos hasta Cagliari, es hora de
navegar, navegar y más navegar,
Marcelo se encarama al tangón, dice que es suyo que no lo
comparte con los demás, jajaja
Pero….no hay tregua, entre izada y arriada de Spi siempre
hay tiempo de hacer algún bizcocho….
O incluso un pan riquísmimo!!!!
Y entre col y col nos llega una nueva tripulanta (con la famosa maleta naranja....)
Después de un día un poco tenso llegó el momento del relax…..